
Esta semana, la misión de Medellín ha trabajado con fervor en la obra del Señor, con un corazón dispuesto a seguir cargando la cruz, la cruz que Jesucristo cargó una vez por amor a la humanidad. Y ahora, en esta misión encomendada a Medellín, cada uno de estos líderes muestra convicción al llevar esa cruz, aun al enfrentar diversas pruebas, donde se ha vuelto difícil prevalecer en todas las situaciones.
Medellín es un lugar donde la idolatría está muy extendida y el rechazo es común a la hora de compartir el evangelio. Esta semana, los líderes Manuel Córdoba y Sender Monterrosa se dirigieron a la estación Industriales y sus alrededores con la firme intención de invitar a todo aquel que se acercara, sin importarle en lo más mínimo el rechazo que pudieran recibir. A pesar de la gran cantidad de rechazos, los líderes perseveraron hasta alcanzar a un total de 11 personas mediante la evangelización presencial. De los 11 jóvenes alcanzados, 3 aceptaron la propuesta de enseñarles más de la Palabra de Dios. Se llaman Josué, Keiner y Keilis.
Solicitamos mucho apoyo en oración por cada uno de ellos para que el Señor obre en sus corazones, pues desean conocer más de la Palabra de Dios, pero debido a sus apretadas agendas, no tienen tiempo para recibir instrucción bíblica.
También se realizó una sesión de evangelización virtual con un enfoque único. Evangelizando las páginas de las universidades de Medellín, ya sea a través de Instagram o Facebook, se llegó a un total de 116 personas, de las cuales 3 expresaron interés en realizar estudios bíblicos.
La misión en Medellín continúa trabajando arduamente con un único propósito: alcanzar al mayor número posible de personas y compartir la semilla del evangelio en sus corazones, estableciendo así grupos celulares. Sin embargo, hasta ahora, este objetivo se ha visto obstaculizado por diversas dificultades. No obstante, la misión en Medellín prevalecerá en esta gran lucha y alcanzará la victoria en el nombre de Jesús. Amén.
Escrito por: Manuel Córdoba